
Esperando impaciente a que llegaras, vi tu silueta bajando con delicadeza la escalera, en ese momento en que fijaste los ojos en mi, me di cuenta que eras tu. Pensé que ese ida iba a ser normal, que ninguna cosa sobrenatural iba a suceder, pero me equivoque.
Caminando, me di cuenta que el tono de tu voz me agradaba, pero no sabia porque era tan diferente a la primera vez que te vi. Tu mirada era distinta, cada vez más intensa. En el transcurso de la noche, cuando el sol, asustado de las luces blancas, se escondía, pudimos divisar un lugar para que los tonos de nuestras voces se unieran mas tranquilamente. En ese lugar fue la primera vez que toque tus delicadas, suaves y hermosas manos, que no solté hasta ese momento que mi corazón latía, queriendo salir de mi cuerpo para entrar al tullo.
Ya era tarde, había que llegar luego a ese inesperado memento. Tomando tu mano ya unida a la mía, nos dirigimos a ese hermoso lugar, donde mi vista quedo encandilada por las luces que salían desde el agua. Nos sentamos un momento para deleitar nuestra vista, al ver el espectáculo que se originaba frente a nosotros, en ese momento apoyaste tu cabeza en mi hombro, sentí que mi cuerpo, adquirió una vibración extraña y mi corazón, una emoción desconocida. Ya acostumbrándome un poco con esa emoción que me gustaba y a la vez me atormentaba, nos dirigimos a una banca donde ese momento se aproximaba a grandes pasos.
Al pasar varios minutos de intercambiar palabras, ya era hora de ir a nuestras casas, pero en ese momento que me despegue de la fría banca me abrazaste y acercaste tus hermosos labios a los míos, había llegado ese momento que nunca en mi vida pensé que iba a pasar. Favorecido por el ambiente seguí besándote, cada vez mas interesado en recorrer hasta los lugares mas escondidos de tu boca, disfrutando cada movimiento que hacías con tus esponjosos labios, que me llevaban a un mundo imaginario mientras pasaba el tiempo. Ya despegando nuestros labios, nos dimos cuenta de lo que había ocurrido, mi rostro se torno de un color rojizo y el tuyo también. Esa noche la recordé durante un largo tiempo. Esa noche fue especial.
Quiero comer galletas :D
Dedicado a Camila. !
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